|
Sordera súbita: ataque inesperado
Cada año, 15.000 personas en el mundo pierden su audición sin previo aviso. Es una urgencia que debe ser atendida cuando antes.
Juan Diego Martínez es un estudiante de actuación que repentinamente perdió su capacidad auditiva en medio de un ensayo. “Sentí un pitido agudo y muy fuerte en el oído. Intenté no prestarle atención pero fue imposible, tuve que bajar del escenario y pedir ayuda”. Juan Diego tomó un receso en el camerino, pero en menos de una hora no podía escuchar absolutamente nada. Finalmente decidió ir a urgencias. "No sólo no podía oír, sentía que el piso se me movía y estaba totalmente desorientado. Tuve mucho miedo, nunca me había pasado algo así."
Éste es tan solo uno de los miles de casos de sordera súbita que se presentan anualmente en el mundo. Esta enfermedad implica la pérdida repentina de la audición, en un lapso no superior a las 72 horas. A menudo la sordera súbita es acompañada por síntomas como zumbidos en los oídos, sensación de oídos tapados y dificultad para mantener el equilibrio. El problema es que quienes sufren este ataque inesperado, ignoran la gravedad del problema. Pocos saben que ésta enfermedad debe tratarse durante las primeras 48 horas para asegurar el éxito del tratamiento, de lo contrario, la pérdida auditiva podría ser definitiva.
Solo en el 15% de los pacientes que padecen éste mal se logra identificar la causa. La más conocida hasta el momento, es la existencia de una infección viral que lesiona las células sensoriales ubicadas dentro del oído interno. Los expertos han establecido algunos factores de riesgo que facilitan la aparición de este mal, como enfermedades infecciosiosas, problemas circulatorios, traumatismos, crecimiento anormal de tejidos, enfermedades inmunologicas como el síndrome de Cogan, causas tóxicas como mordeduras de serpientes, medicamentos que alteran las estructuras del oído, y causas neurológicas como la esclerosis múltiple. Algunos pacientes presentan una recuperación espontánea, es decir, se recuperan completamente sin intervención médica durante los 3 primeros días. Otros, después de recibir un tratamiento médico adecuado, mejoran lentamente dentro de un período de una o dos semanas. Aunque hay buenas probabilidades de recuperar la audición, 15% de aquellos con sordera súbita no se curarán. En el caso de los pacientes cuya pérdida auditiva persiste a pesar del tratamiento, los expertos aseguran que las personas deberán optar por la amplificación auditiva, a través del implante coclear o de audífonos, todo con el fin de evitar que se afecte la comunicación. Eso sí, dicha amplificación sólo podrá ser realizada por un audiólogo, para garantizar su efectividad y evitar agravar la situación.
No se deje sorprender
Según la audiologa Yolanda Quintero y el otorrinolaringólogo Hector Ariza, el tratamiento más común es la aplicación de corticoides, hormonas con propiedades antinflamatorias, y antivirales, para combatir los posibles virus causantes de la sordera auditiva repentina. Sin embargo, la efectividad de estas alternativas dependerá de la severidad de la pérdida inicial, del grado de vértigo asociado, y sobre todo, de la rápidez con la que es atendido el paciente. Entre más pronto se reciba tratamiento, hay más probabilidades de recuperación absoluta. Para prevenir este mal, Quintero y Ariza recomiendan mantener una adecuada higiene en los oídos, acudir inmediatamente al especialista cuando se presente algún cambio repentino en la audición, y particulamente, cuidar muy bien cualquier estado gripal, ya que varios casos de sodera súbita se presentan asociados a los virus del resfriado común.
Agrega que bajo ningún motivo se pueden introducir objetos dentro del oído, como llaves, puntas de lápiz, alambres, o pinzas para el cabello, que podrían ocasionar una lesión e infectar el oído.
|