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El audiólogo responde
¿Por qué pierdo la audición? Hay varios factores de riesgo. El envejecimiento es el más común, ya que es un proceso natural que implica cambios en la anatomía del oído: el tímpano pierde elasticidad, las uniones entre los huesecillos del oído medio se endurecen, y en el oído interno el número de células sensitivas se reduce. La exposición a altos niveles de ruido, como por ejemplo la contaminación sonora típica de las ciudades industrializadas, el uso excesivo de reproductores portátiles de música y los ambientes de trabajo especialmente ruidosos, también influyen mucho en la pérdida de audición. La mala alimentación, específicamente el consumo excesivo de grasas y sal, aumentan las probabilidades de sufrir sordera. Algo que muchos no saben, es que tomar demasiados líquidos sube la presión del oído interno y daña las células sensitivas, lo que se traduce en una disminución auditiva. La predisposición genética y enfermedades como diabetes, hipertensión e insuficiencia renal, también contribuyen a perder la audición. ¿Cada cuánto necesito un lavado de oído? El lavado de oído debe hacerse únicamente si el otorrinolaringólogo o el audiologo lo solicita. Este procedimiento solo se practica dependiendo de la cantidad de la cera que hay en el conducto auditivo, su dureza y ubicación. Solo los especialistas con experiencia en lavado de oídos están de capacidad de efectuarlo, ya que si se hace de manera inadecuada se puede lesionar el oído y sus estructuras. ¿Si me hacen un lavado de oído recupero la audición que he perdido? No. La pérdida auditiva no es causada por la cantidad de cera que hay en el oído, así que después de lavarlo, la audición seguirá siendo la misma. Un tapón de cera no cambia cuánto puede oír una persona, aunque sí podría disminuir muy levemente la audición de manera imperceptible. ¿Los remedios caseros sirven cuando me duelen los oídos? No. Los remedios caseros en los oídos son extremadamente peligrosos. Por ejemplo, introducir leche, café u otros alimentos genera infecciones y mal olor. Así mismo, el agua oxigenada podría lesionar las estructuras internas del oído. Lo mejor es acudir al especialista y no aplicar ninguna sustancia que él no recomiende. ¿Voy a escuchar perfectamente con los audífonos? Hay que tener en cuenta que el audífono es una ayuda auditiva que no reemplaza un oído sano. La calidad del sonido con un audífono depende no solo una apropiada adaptación realizada por el Audiologo, sino del grado de pérdida auditiva que tenga el paciente. Si la pérdida es muy grande, es difícil que el audífono logre una audición totalmente satisfactoria. En todo caso, los sonidos no se van a escuchar igual que antes, porque están siendo procesados por un dispositivo electrónico diferente al oído humano. ¿A qué edad me debo hacer el primer examen de audición? El primer examen de audición debe hacerse a las 24 horas de haber nacido. Los niños en edad escolar deben ser examinados una vez al año, con mayor razón si presentan retardos en el lenguaje o dificultades de aprendizaje. Igualmente, los adultos que trabajan en ambientes especialmente ruidosos también deben hacerse un examen cada año, así como los mayores de 60 años. ¿Cuándo necesito protectores auditivos? Hay dos situaciones en las cuales es recomendable usar protectores auditivos. Cuando se va a nadar en una piscina, en el mar o en un río, para evitar infecciones debido a la contaminación del agua. Aunque el agua parezca limpia, es muy común que el oído se infecte debido a la presencia de microorganismos acuáticos que no vemos. También se deben usar protectores auditivos cuando hay exposición a altos niveles de ruido. Por ejemplo, las personas que trabajan en aeropuertos o en fábricas donde hay máquinas ruidosas. Incluso, en el hogar hay electrodomésticos ruidosos como cortadores de césped, taladros y algunas aspiradoras. ¿Cuáles son las causas de la otitis en los niños? La otitis es la enfermedad bacteriana que se diagnostica con más frecuencia en la infancia, particularmente porque los oídos de los niños son muy delicados. Hay varias causas como el baño en piscinas y mares donde el agua contaminada puede infectar fácilmente el oído. La otitis también se puede presentar asociada a gripas o resfriados mal atendidos que permiten la entrada de virus o bacterias a las vías respiratorias. Otra causa es el reflujo gastroesofágico, que se presenta especialmente en los bebés cuando los alimentan acostados o cuando los acuestan inmediatamente después de comer. Existe un mayor riesgo de contraer otitis si los padres son fumadores frecuentes, y si ellos tuvieron la enfermedad durante su infancia, ya que hay predisposición genética.
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